Las tarjetas de débito y crédito, para gastar y gastar!

Son un instrumento que permite al comerciante el cobro de las ventas sin mediación de efectivo, y a su cliente el abono de sus compras contra el saldo de su cuenta (tarjeta de débito) o contra el crédito concedido por una entidad financiera (tarjeta de crédito).

Aunque en el lenguaje popular ambos tipos de tarjeta se denominan “de crédito”, existen pequeñas diferencias, (pero también similitudes, ambas permiten gastar!)

En las tarjetas de débito el importe se carga en la cuenta del titular. Son utilizadas para realizar transacciones en los cajeros automáticos. El débito puede ser o bien instantáneo o de confianza. En el débito de confianza se aplaza el pago al final de cada mes o al principio del siguiente , (según como se pacte con la entidad); las más típicas son las tarjetas de compra creadas por empresas que se dedican a la distribución comercial (Inditex, Cortefiel, El Corte Inglés…)

Las tarjetas de crédito facilitan la función de pago concediendo crédito al titular de las mismas, sin necesidad de contar con fondos cuando se realiza la operación. El límite del crédito que conceden las entidades financieras depende de la clase de tarjeta: las oro (6000€, algunas admiten hasta 42.000€ a los mejores clientes), las platino (hasta 60.000€). Como es lógico, a mayor límite, mayor será la cuota anual. Además suelen llevar otros servicios asociados, como seguros de accidentes si el viaje se paga con la tarjeta, etc.

Las tarjetas de crédito pueden ser creadas y gestionadas de diferente forma:
– Pueden ser creadas por empresas cuyo objeto principal es la emisión y gestión de tarjetas de crédito: Visa, Master Card, Dinner’s Club, American Express…
– Pueden ser emitidas y gestionadas por la misma entidad de crédito: por ejemplo, Barclays Card de Barclays Bank.
– Lo más común, es que sean gestionadas por bancos pero la entidad titular de la denominación comercial sea una empresa de ámbito internacional: Visa o Master Card.

Las entidades financieras ven en las tarjetas una fuente de ingresos suculenta por las comisiones que cobran: cuotas anuales, comisión sobre disposición de efectivo, comisión por pago aplazado…y también cobran al comerciante sobre un 2,5% (negociable).

Son la perfecta herramienta para gastar sin necesidad de disponer efectivo en el momento. Lo quieres, lo tienes…pero recuerda que aunque no tengas que disponer en el momento, tendrás que pagarlo en el futuro…